Los cambios causan temor, desconcierto e incertidumbre. La tranquilidad desaparece por instantes. Y sin embargo, el destino te tiene preparado cosas mejores. El camino a veces no se encuentra. No es recto, hay muchas curvas. Y sin embargo hay tramos de bajadita que te dan tiempo para descansar y respirar un poco para la cuesta arriba que viene a la siguiente curva de la vida.
Las decisiones acertadas son tan indecisas que a veces decidimos decidir sin estar seguros que vamos a acertar. Tan trabalengua e incierta es la vida. Y sin embargo seguimos vivos aceptando el reto del cambio sin saber si vamos a salir vivos despues de la última vez que uno estuvo al borde de la muerte social. Muerte Social sin pros y sin rimas. Sin zumos de ayuda ni manos extendidas.
Los amigos se van. Se olvidan de ti. El no ser protagonista te convierte en anónimo titulado para el olvido. Y sin embargo la resurrección existe para estos casos. Y más vale que te entierren de una vez antes de resucitar y estar de vuelta para dar la lección de tu vida.
De quienes creías creer ahora hablan mal de ti. Y sin embargo olvidan ellos que se hizo más a su favor que en su contra.
Uno comete sus errores, pero son propios, y nadie tiene el derecho de joder sobre esos errores. Y sin embargo meten su hocico creyendo beber el agua salina de la verdad, cuando solo hacen apartar las oportunidades de una nueva oportunidad. Y sin embargo, lo siguen haciendo, y siguen metiendo el hocico.
No queda más que hacer historia, cambiar los paradigmas, crear las propias reglas. Dejar la mediocridad y ser más sabios. Más inteligentes. Más astutos. Más cabrones. Crear la opción más adecuada para cada situación y aceptar con creces los distintos escenarios de nuestra vida. Con sus aciertos y sus errores. Con sus heridas y cicatrices.
Las voces prejuiciosas por el camino se escucharán, pero nuestros oídos son más resistentes a las letras afiladas lanzadas con arco de lengua. Y sin embargo las voces se seguirán escuchando, pero nosotros escucharemos solo las que tengan letras y palabras sabias que te hagan aprender y tener más suelas para recorrer el maltratado camino.
Hoy salgo con todo. Con o sin creencias hacia mi. Con la capacidad y la fuerza adecuada para avanzar. Y sin embargo, haciendo de tripas corazón, y deteniendo mis latidos, viviré valiente de las malas rachas y hocicos con colmillos filosos. Esta es mi nueva creencia. Creencia en mi. En mis hechos y en mis actos y partiendo de cero. Otra vez de cero.
Hoy que no tengo nada, creo en mi. Por que si pensaron que después de todo lo malo me iba a rendir, hoy presento más orgullo del bueno para salir del barranco del cual rodé por días sin pensar en parar.
Y sin embargo, creo en mi.
Creo en la Resurrección.
Es mi nueva filosofía.
Autor: Típico hombre de mal morir. 7-07-08